La llegada de los días más cálidos invita a pasar más tiempo al aire libre, practicar deportes, disfrutar de plazas, jardines y escapadas de fin de semana. Pero también aumenta la exposición de la piel a factores que pueden provocar picazón, irritación y diferentes reacciones cutáneas, como las picaduras de insectos, el contacto con plantas, las quemaduras solares o determinados agentes ambientales.